Inicio » ¿El paraguas será la Experiencia de Usuario?

¿El paraguas será la Experiencia de Usuario?

Recogiendo la metáfora del paraguas de UXnet que describíamos en el Informe APEI, Thomas Memmel reflexiona sobre la integración de roles y disciplinas bajo el concepto Experiencia de Usuario (UX).

El paraguas de la UX
Lo curioso es que el autor no duda en augurar para el 2010 la desaparición de la Arquitectura de Información (IA), disciplina que sería absorbida por el Diseño de Interacción (IxD):

IA was especially associated with an expertise in building content and navigation structures that rather had a static form. Today, technologies like Silverlight, AJAX and Flash turn the web into a highly interactive media. Because the design of interactive systems is headlined with the term interaction design (IxD), it will absporb IA as a discipline. Naturally, this comes with an increasing need for IAs to enhance their knowledge and design capabilities beyond static forms of content representation.

No estoy tan de acuerdo con estas afirmaciones ya que se está reduciendo en exceso la IA  sin valorar su importancia en otros contextos y entornos de desarrollo.

Por esa y otras muchas razones prefiero pensar en el 2010 como el año en el que descubrimos el verdadero sentido de un enfoque multidisplinar donde puedan surgir nuevas actividades profesionales, nuevos roles y nuevas formas de trabajo que sirvan para aunar esfuerzos. Si la UX nos ayuda a encontrar el nexo de unión, bienvenida sea.

Pero creo que la clave no está en remover la terminología que está en la superficie como en llegar a una mayor y profunda comprensión de cada disciplina y de de la tarea y la responsabilidad que cada uno debemos asumir en el trabajo conjunto.

En ese sentido me parece muy apropiado el Dilema de Branzi y los últimos párrafos de esa lectura profunda y reflexiva de Buchanan (PDF, 52Kb), recordada por Ghost in the Pixel, y tan adecuada para estos últimos días de año:

There is no reason to be unhappy with the pluralism of design explorations in the contemporary world, so long as these explorations are not entrapped in ideology and each of us may pursue our own paths in design within the reasonable bounds of responsibility, based on informed discussions of what is good, just, useful, and pleasurable.
We may be distressed by some of the work that we see in graphic and industrial design today and delighted by a wide range of other work.
Design is very young and has far to go in the exploration of its role in culture. For many of us, this means better understanding of the disciplines of design thinking, not merely changes in style and surface treatment. Our hope that the quality of discussion about design continues to improve and that designers do not become afraid of having their ideas and work subjected to wider and more insightful discussion than in the past. We all have much to learn about living together in a culture that is not fixed and changeless, and this is both our pleasure and our responsibility.