El PLC ya no nos alumbra

Leo en la edición impresa de hoy de elEconomista que Iberdrola frena sus servicios de acceso a Internet a través de la tecnología PLC (Power Line Communication). Aquello que en sus inicios fue utilizado por las eléctricas como forma de telegestión de la red o de sus contadores y que poco después se convirtió en un ideal sistema de oferta de banda ancha, hoy por hoy no solo se aparca sino que constituye una incógnita sin un futuro claro y transparente.

torreta de la red eléctrica

Queda la situación abocada a la evolución de un proyecto llamado Ópera y que en estos momentos se encuentra en una segunda fase de desarrollo.

Todo este tema se dio a conocer en octubre de 2003 cuando Iberdrola comenzó a ofrecer el servicio en diferentes zonas de Madrid y anunciaba a la vez una ampliación posterior para la Comunidad Valenciana. Endesa hizo lo mismo con un plan piloto en la ciudad de Zaragoza para, a continuación, extenderse a Barcelona y zona sur de España. Unión Fenosa por su parte y a pesar de haber comprado la licencia tipo C1 que les permitía ofertar el servicio no apostaron por este tipo de tecnología.

Por el camino Endesa fue perdiendo fuerza (y mucho dinero) y a finales de 2005 lo relegó manteniendo servicios mínimos en Puerto Real (Cádiz). Por su parte Iberdrola continuó firmando contratos en Madrid y Valencia y a día de hoy desde su página mantiene la información de sus paquetes opcionales.

Es una pena leer este tipo de noticias cuando el futuro de la red podría haberse encaminado por el uso de esta tecnología donde en España, y gracias al potencial de una empresa pionera como DS2, fabricante de los modem PLC, la perspectiva era halagüeña. De la misma forma y como bien indican desde elEconomista Ana Tudela y Ruben Esteller la conexión vía red eléctrica podría haberse convertido en la luz que iluminara la web 2.0, donde la simetría de las redes permitía una descarga y un envío muy propios para el conjunto de herramientas que se despliegan y para nuestros propósitos como usuarios 2.0.

En cualquier caso no se ha cerrado ninguna puerta porque hablamos de una cuestión que preocupa y siempre ha preocupado. La conexión a Internet vía PLC solucionaría problemas como el acceso haya donde no llega el cable ni la ADSL y todo a un precio similar al de esta última (conexión de 1 mega a 39 euros). Pero lo más importante, con una infraestructura ya creada. El problema, en mi opinión, es que se producen conflictos de intereses y el desarrollo de una tecnología tan potente pondría en peligro el negocio monopolístico de grandes empresas.

Son muchos los usuarios que después de disfrutar de los servicios PLC y en pleno momento de incertidumbre tendrán que decidir si quieren continuar, convirtiéndose así en banco de pruebas, o van a dar de baja su conexión. Y eso que hablamos de usuarios satisfechos con el servicio.

Los que no hemos podido ni verlo, ni olerlo y mucho menos catarlo nos cuesta mucho pensar en su desarrollo e implantación a corto plazo, entre otras cosas porque lo único que soñamos es conseguir algún día los famosos y omnipresentes 20 megas.