De ElPAIS.es a ELPAIS.com

Ayer día 20 de noviembre la edición digital de ELPAIS adquiría una nueva forma, un nuevo estilo presentando un rediseño web. 

Prisacom ha aguantado el envite viendo como pasaban los rediseños de otros diarios nacionales y, muy en silencio, ha ido preparando el terreno con cierta visión para no tener que volver a cambiar su estrategia de aquí a un tiempo muy corto (o eso esperamos).

Creo que no voy a entrar a valorar en exceso este nuevo diseño para no entrar en el juego de «me gusta, no me gusta» y mucho menos para intentar sacar más punta al lápiz con argumentos teóricos y normativos del diseño web. Prefiero sobrevolar la zona y ofrecer una visión más amplia argumentando que el cambio me produce satisfacción. 

Me alegra saber que los medios se preocupan por sus ediciones digitales;
que poco a poco los diseños se dirigen al usuario, al lector;
que la competencia se pone nerviosa y los directores se reúnen en los despachos para analizar la situación;
que los redactores hacen filigranas con la información para ofrecer sus noticias en la red (y cuando no);
que el mundo audiovisual ya tiene cabida;
que la participación es una realidad, limitada, pero una realidad;
que los blogs también cuentan.

Sí que es cierto que algunos de los  cambios ofrecidos se veían venir ante el avance tecnológico al que estamos asistiendo (1024px, la incorporación de vídeo, etc). Y no hay duda que esta apuesta se dirige claramente hacia una integración multimedia con ciertas pinceladas bloggerianas, no sólo por la incorporación de secciones dedicadas al mundo de las bitácoras sino por su afan aperturista para la incorporación de contenidos elaborados por los lectores. Es el concepto que están integrando otros medios y parece que con éxito, aunque todavía es pronto para pensar en la permanencia de espacios de este tipo.

Pero sigo echando de menos una mayor independencia de estos espacios en la red. Se encuentran claramente «encajonados» en el mundo impreso. No hay quien acabe con los antetítulos, las secciones o los textos planos. No es que no me parezcan importantes pero su aplicación evita pensar en nuevas formas de comunicación utilizando el máximo potencial del mundo hipertexto e hipermedia.

Por otra parte y siendo algo completamente evidente, todos sienten muy de cerca el olfato de la competencia y esto hace que las aventuras, las sorpresas o los riesgos brillen por su ausencia. De la misma forma no hay nada como llamar la atención de aquellos que no leen la prensa vía Internet ofreciendo contenidos para todos, porque imagino que por ahí van los tiros cuando se incluyen secciones que poco tienen que ver con la información o la actualidad.

Pero repito, el cambio me produce satisfacción y creo que hay que felicitar a quien lo ha hecho posible porque estoy seguro que el esfuerzo ha merecido la pena. Ahora todos podremos dirigir nuestras miradas a este rediseño para aprender de sus errores y aciertos y así, con cierta lentitud pero sin pausa, acercarnos al modelo que todos deseamos. Que estoy seguro algún día llegará. Paciencia que algo ya se va viendo.

Una respuesta a “De ElPAIS.es a ELPAIS.com”

  1. Sergio, me alegran tus reflexiones y que en general te haya gustado. Si un día pasas por Madrid no dejes de venir de visita por aquí.

    Abrazos.

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